martes, 7 de octubre de 2008

Pensamiento

Señor, cuánta tristeza se vive hoy en la Tierra; queremos saciarnos con el placer del mundo, pero es algo fátuo que pasó enseguida y nos deja entristecidos, porque terlo es simplemente corporal, no alimenta para nada las necesidades del alma: la acción de Dios en nosotros.
Cuánta tristeza Dios mío.- por tantos sagrarios que no se abren para que podamos contemplar esa pequeña Hostia, que contiene la presencia de todo un Dios y que por esa apatía y abandono, tus hijos se están olvidando de ti. No saben que todo un Dios les está esperando, para que le cuenten sus fatigas, sus ansiedades, sus dolores y todo aquello por lo que sufren.
Cuánta tristeza Dios mío.- porque no saben agradecerte el que te has quedado con nosotros, para que te recibamos en nuestras almas con piedad y amor y las llenes de tu gracia y te alabemos por ello con nuestra oración y nuestra compañía junto a ti.
Cuánta tristeza Dios mío.- porque el abandono de la oración y el no acudir a tu lado, nos ha hecho olvidar Getsemaní, la antesala de aquella Pasión que iba a padecer tu Divino Hijo, para manifestarnos el infinito amor que nos tiene a todos y cada uno de tus hijos, no en masa, sino individualmente, pues piensas, nos conoces y nos amas uno a uno en cada momento.
Cuánta tristeza Dios mío.- porque este abandono está poniendo en peligro el poder alcanzar esa Bienaventuranza eterna que nos prometes. Si en la vida terrena queremos estar a tu lado, queremos seguirte y te recordamos por el amor que con tanta generosidad pone en nuestro corazón. Él está ansioso de nosotros y es tanta su bondad que solamente un "Dios mío" que de verdad salga de nuestro corazón nos lo agradece infinitamente pues todo lo que sale de Él es infinito. Perdona Señor por todo esto a este mundo que está despreciando las gracias, que con tanto dolor y amor, Tú, Jesús querido, nos conseguiste.

De la vida de la gracia de Juan Francisco Pozo

El fruto del trato con Dios de la auténtica vida interior, se manifiesta en toda la vida de la persona: en su unidad, en su trabajo, en su alegría, etc. Sin cambiar nada por fuera, se trata de un nuevo modo de pisar en la Tierra, un modo divino, sobrenatural, maravilloso. Quizás nos gustara paladear por nuestra cuenta: ¡que vivo porque no vivo! : que es Cristo quien vive en mi.
Se ora como se vive, porque se vive como se ora. El que no quiere actuar habitualmente según el Espíritu de Cristo, tampoco podrá orar habitualmente en su nombre.
La vida ordinaria queda iluminada con las luces divinas, se descubren nuevos panoramas de santificación en el trabajo, en la convivencia, en el modo de afrontar las dificultades. Dios nos espera cada día. Sabedlo bien; hay un algo santo divino escondido en las situaciones más comunes que toca a cada uno de vosotros descubrir y se advierte con claridad que vale la pena luchar por conseguirlo.
Pero a la vez que se perciben esos brillos divinos, se levantan también de polvo, dificultades de diverso tipo (desencantos), vacilaciones, experiencia del desorden de las pasiones, etc. Que parecen hacer más lejana la meta. La inclinación al mal y la resistencia al bien se conocen en su justa dimensión cuando se busca de verdad la santidad.
¿Cómo podemos superar los inconvenientes? ¿Cómo lograremos fortalecernos en aquella decisión que comienza a parecernos muy perioda? Inspirándonos en el modelo que nos muestra la Virgen Santísima, nuestra Madre; una ruta muy amplia, que necesariamente pasa a través de Jesús.
De la vida de la gracia de Juan Francisco Pozo

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Encíclica Veritatis splendor de Juan Pablo II


Moral y nueva evangelización

La evangelización es el desafío más perentorio y exigente que la Iglesia está llamada a afrontar desde su origen mismo. En realidad, este reto no lo plantean sólo las situaciones sociales y culturales, que la Iglesia encuentra a lo largo de la historia, sino que está contenido en el mandato de Jesús resucitado, que define la razón misma de la existencia de la Iglesia: «Id por todo el mundo y proclamad la buena nueva a toda la creación» (Mc 16, 15).



El momento que estamos viviendo —al menos en no pocas sociedades—, es más bien el de un formidable desafío a la nueva evangelización, es decir, al anuncio del Evangelio siempre nuevo y siempre portador de novedad, una evangelización que debe ser «nueva en su ardor, en sus métodos y en su expresión» (*). La descristianización, que grava sobre pueblos enteros y comunidades en otro tiempo ricos de fe y vida cristiana, no comporta sólo la pérdida de la fe o su falta de relevancia para la vida, sino también y necesariamente una decadencia u oscurecimiento del sentido moral: y esto ya sea por la disolución de la conciencia de la originalidad de la moral evangélica, ya sea por el eclipse de los mismos principios y valores éticos fundamentales. Las tendencias subjetivistas, utilitaristas y relativistas, hoy ampliamente difundidas, se presentan no simplemente como posiciones pragmáticas, como usanzas, sino como concepciones consolidadas desde el punto de vista teórico, que reivindican una plena legitimidad cultural y social.




(*) Discurso a los Obispos del Celam (9 marzo 1983), III: Insegnamenti, VI, 1 (1983), 698.

viernes, 29 de agosto de 2008

Apoyo al Papa

Carta publicada en el diario digital La verdad el 2 de octubre de 2006

Quiero, con esta carta, unirme al Santo Padre en su dolor y pena, por los tristes acontecimientos que están surgiendo en estos días con motivo de una conferencia que pronunció en una universidad de Alemania, país que ha visitado en estos días.

Están surgiendo enormes protestas islámicas por las palabras del Santo Padre, que han sido mal interpretadas. Esto me entristece enormemente, pues va en contra del mensaje que nos trajo Jesucristo cuando vino a la Tierra; nos traía la paz a todos los hombres de buena voluntad, y fue lo que predicó, durante el tiempo que sembró su palabra. Es la paz en nuestros corazones, lo que predicó entonces y nos pide ahora. Si es triste la reacción islámica, lo es mucho más las voces que se oyen en contra del Santo Padre en Occidente.

Venimos arrastrando, hace ya algún tiempo, un comportamiento ajeno al querer de Dios, se ha empobrecido el ideal cristiano; nos hemos despojado de esa jerarquía de valores, que nos hacen ser consecuentes con nuestra fe y por la que, indudablemente, tenemos que dar a la vida un sentido sobrenatural y que nuestra dignidad se centre en que somos hijos de Dios.

Estamos obrando sin pensar, nos dejamos llevar por la comodidad, el individualismo, el goce y el placer, de lo que no queremos prescindir, aunque con ello tengamos que renunciar e, incluso, renegar de nuestra tradición y nuestras raíces cristianas.

Es triste tener que hacer todos estos comentarios, pero es la total realidad, y de todos estos conflictos que estamos viviendo actualmente, ya ha habido una persona que se ha llevado la mejor parte: la religiosa asesinada, misionera en Somalia. Llevaba 40 años sirviendo al Señor con su mayor entrega y generosidad, y en unos instantes, sin esperarlo, se ha encontrado en los brazos de Nuestro Señor y le ha dicho: «Ven, bendita de mi Padre, a poseer el Reino que tengo preparado».

También tenemos que lamentar la muerte de otra persona que la acompañaba.

¿Ojalá pudiésemos oír todos los mortales esas palabras de Jesús que ha oído la monja! En nuestras manos está y es lo que Dios Nuestro Señor está deseando, para todos nosotros.

domingo, 17 de agosto de 2008

Santa María, Madre de la divina gracia

Santa María, Madre de la gracia divina

Virgen María, todas las gracias que se comunican a este mundo tiene un triple proceso siguiendo un orden altísimo, se comunican por Dios a Cristo, por Cristo a María y por María a nosotros. Es esta una, entre otras manifestaciones de la inmensidad de amor de Dios hacia María y hacia nosotros, porque poner toda la riqueza sobrenatural en manos de una madre como la suya es garantizar en todo el mundo que hallará siempre acogida en los cielos si acude filialmente a la Virgen Santa. Si es inevitable que Dios sea infinitamente justo, lo es igualmente que la Madre de Dios sea indefectiblemente misericordiosa. Administradora de Cristo, dispensadora de todas las divinas gracias. Nos hallamos ante la sabiduría divina en un extremo más amable para la criatura necesitada de comprensión, compasión, perdón, salvación y elevación a la vida de Dios.

Del libro iniciación a la Mariología
Antonio Orozco

Palabras de Benedicto XVI

Palabras de Benedicto XVI

“Quiero referirme a los abuelos, tan importantes en las familias. Ellos pueden ser y lo son tantas veces, los garantes del afecto y la ternura que todo ser humano necesita dar y recibir.

Ellos san a los pequeños la perspectiva del tiempo, son memoria y riqueza de las familias. Son un tesoro que no podemos arrebatarles a las nuevas generaciones, sobre todo cuando dan testimonio de fe ante la cercanía de la muerte.”

Pensamiento

Pensamiento

Nuestra vida no es tanto “existir” sino “ser”, precisamente porque Dios está en ella.

Todos los Santos grandes testigos concuerdan en la importancia del presente. Para mí el presente es el amor.

En la ancianidad el trabajo disminuye pero el amor crece siempre.

El misterio de la muerte y de la vida, la cruz y la resurrección son la clave para comprender las Escrituras y con ella la vida de la Iglesia.

"Los defectos de Jesús..."

“Los defectos de Jesús…”

Aventurero: Jesús fue un aventurero pues cualquier persona que intenta hacer proselitismo no predica como lo mejor para la vida, el ser pobre, el sufrir, el llorar, el ser perseguido.

No tenía memoria: Jesús olvida todos los errores cometidos por el buen ladrón al citarle para aquel mismo día en el Paraíso.

No sabía matemáticas: Jesús sale en busca de una oveja perdida y deja indefensas a noventa y nueve.

No era buen empresario: Una empresa no puede funcionar si no hay un orden para que los trabajadores cobren el salario correspondiente al trabajo realizado. Pero en los jornaleros de la villa esto no se tiene en cuenta, igual cobra el que trabaja todo el día, el que lo hace medio día, como el que no hace nada.

Apostolado de la sonrisa

Apostolado de la sonrisa

Basta una leve sonrisa en tus labios para levantar el corazón, mantener el buen humor, conservar la paz del alma, ayudar a la salud, embellecer la cara, despertar buenos pensamientos, inspirar generosas obras.

Sonríe hasta que notes que tu constante seriedad y serenidad se hayan desvanecido.

Sonríe hasta entibiar tu propio corazón con ese rayo de sol.

Y radia tu sonrisa. Esa sonrisa tiene muchos trabajos que hacer; ponla al servicio de Dios. Tú eres un apóstol ahora y la sonrisa es tu instrumento, la caña para pescar almas.

Santificando la gracia que habita en ti, te dará el encanto especial que necesitas para transmitir a los otros ese bien.

Sonríe a los tristes, a los tímidos, a los amigos, a los jóvenes, a los ancianos, sonríe en tu familia, sonríe en las penas, sonríe en las pruebas, sonríe por amor de Jesús, sonríe por amor de María, sonríe por amor a las almas, y todo en silencio.

Deja que todos se alegren con la simpatía y belleza de tu cara sonriente.

Cuenta si puedes, el número de sonrisas que has distribuido entre los demás cada día, este número te indicara cuantas veces has promovido contento, alegría, satisfacción, animo o confianza en el corazón de los demás.

Estas buenas disposiciones siempre son el principio de obras generosas y actos noble. La influencia de tu sonrisa cobra maravillas que tú ignoras.

martes, 12 de agosto de 2008

El nuevo paganismo

Sr. Director:

Es obvio que no me ha dejado tranquila ni con alegría, las palabras que he leído en este periódico, pronunciadas por el Santo Padre Benedicto XVI, en la apertura del sínodo de los obispos, con motivo de la clausura del “año de la eucaristía”, que nuestro inolvidable Juan Pablo II inauguró, con el deseo de dar el realce que se merece este sacramento del amor, la “Sagrada escritura” y también para que todos nosotros, nos beneficiemos de los dones y gracias que conseguiríamos por este motivo, algo que realizó por el gran amor, aunque como gran padre, nos tenía; pero yo fijándome en la situación actual de nuestra sociedad en nuestra espiritualidad tristemente tengo que reconocer que muchas almas no sabrán aprovechar. De todas las gracias, por rechazo, olvido o ignorancia.

También me ha encogido el corazón cuando el Papa nos dice en ese comunicado, que el hombre actual no cree en nada y se deja arrastrar por el paganismo y en realidad esto es lo que está sucediendo.

Si observamos el mundo que nos rodea, y yo me voy a referir a lo que mas conozco, a España, vemos en ella , una vida de placer, de disfrute, de comodidad, de conformismo, alejándose de todo o que suponga sacrificio, se han olvidado todos los valores espirituales incluso los más elementales, que es lo que contribuye a que las personas no introduzcan en la sociedad las virtudes humanas y sobrenaturales que son las que ayudan a esta sociedad sea más humana, más coherente, conviva en paz y con responsabilidad del bien común, influyendo de una manera eficiente en la familia, algo tan deteriorado en la sociedad y no olvidemos que la familia es el sustento y el apoyo de la sociedad.

Estamos viviendo al margen de Dios, nuestro creador, Él no cuenta para nada en nuestras vidas y esto es algo que contribuye a que estemos construyendo un desorden total.

Contemplamos nuestro vivir diario: enfrentamientos, asesinatos dentro del matrimonio, delincuencia juvenil, desastre en la juventud por el consumo de drogas y alcohol, a veces, con consecuencias realmente trágicas, violencia en centros educativos y también entre alumnos y tantas y tantas cosas que enturbian y torturan nuestra forma de vida, destruyendo nuestra sociedad y lo peor es que nos estamos destruyendo a nosotros mismos.

Ante tanto conflicto que tenemos que soportar seamos ecuánimes, mirémonos interiormente, abramos nuevos horizontes y pongamos nuestra vida y nuestras ansiedades en algo más elevado: en Dios nuestro Señor. Pensar en Él, vivir su vida y obrar de acuerdo con lo que nos pida, dándonos cuenta que Él únicamente es el que dirige nuestras vidas. Él es el que nos ama con su amor infinito que nos salva con su dolorosa redención.

Tengamos la valentía de manifestar públicamente nuestro sentir y pensar cristiano que es lo que nos está pidiendo con su gracia nuestro querido Papa Benedicto XVI.

Felicidades al párroco de El Escorial


20 de noviembre de 2006

Felicidades al párroco de El Escorial por su devoción y entusiasmo que contemplé en la celebración de la Eucaristía.

Reverendo padre, perdone mi atrevimiento al dirigirme a usted sin tener el gusto de conocerle aunque creo que a pesar de no haber coincidido nunca ni habernos dirigido ni una sola palabra si creo haberle conocido en el amor a Dios.

Soy una persona mayo e imposibilitada para asistir al santo sacrificio de la Misa, por eso tengo que hacerlo a través de la televisión.

El domingo día 25, contemplé la que usted ofició y le escribo para felicitarle, por el amor, la ternura, y la devoción con que usted realizó el sacrificio de Jesucristo. Desgraciadamente, hacía mucho tiempo que no contemplaba tanta entrega y tanto sentimiento al traer a Jesús a la tierra.

Aquellos momentos que usted dedicó a adorar, primero a la sagrada hostia y luego al cáliz, una vez consagrados, me edificaron de verdad y creo que en esos instantes para usted desapareció todo y solo estaba el Señor a su lado. Sus ojos cerrados me lo confirmaban.

Me gustó mucho su homilía y el énfasis que puso en ella. Es cierto que hace 50 años, reinaba Cristo en el corazón de los católicos, pero hoy la “católica España” ha desaparecido, porque la hemos abandonado; lo que prima ahora es el individualismo del que nos habla el Santo Padre, el placer y el bienestar; hemos puesto el corazón en ello, y se pasa sin temor alguno, el enorme número de abortos y tantas y tantas inmoralidades que se están legalizando en España sin que todo esto viera el sentido cristiano y sobrenatural que hemos de dar a nuestra vida.

Las personas mayores como yo y que no se hayan dejado arrebatar por esta vorágine, hemos tenido que sufrir mucho pues nos cogió el post-concilio con la cantidad de errores que surgieron y desgraciadamente en la actualidad, tenemos q volver a encontrarnos con ellos.

Nuevamente le vuelvo a pedir perdón con el envío de esta carta pero es verdad que o ha pedido mi corazón, en el que quiero que reine el Señor.

Que el Señor le bendiga por su buen ejemplo y a usted con todo respeto me bendiga a mi.
Dolores Arana Gudiel

Se me olvidaba otro detalle, ¿cómo supo poner a Jesús junto a su corazón y la bendición que dio a los seglares cuando se la entregó, para que también la repartieran ellos?.

Felicidades a Benedicto

En estos últimos días y en el transcurso de poco tiempo hemos celebrado el cumpleaños de nuestro querido Papa Benedicto XVI y el II aniversario de su Pontificado, ello ha sido motivo de alegría para los hijos que le queremos y creemos en él.

El pensamiento y deseo de nuestro santo Padre, y según había manifestado a nuestro inolvidable Juan Pablo II era que le dejara retirarse a su ciudad natal, dada su edad para descansar y poder dedicarse a su gran afición, la música; pero sus deseos eran muy opuestos al querer del Altísimo: ese descansar se iba a convertir en tener que ofrecer su persona para poseer la más alta dignidad eclesial de nuestra religión católica (el sucesor de San Pedro). Cómo difieren a veces nuestros pensamientos y deseos de lo que Dios tiene designado para cada uno de nosotros.

Esta carta que hoy escribo es una felicitación pública que hago a la entrega y generosidad de este pequeño gran hombre que es nuestro querido Papa y al que tenemos que ofrecer nuestra obediencia, agradecimiento y cariño y por eso hago resaltar las peticiones que nos viene haciendo y de las que espera nuestra correspondencia.

Una muy importante es que sepamos manifestar nuestra fe públicamente, ese tesoro, ese don tan inmenso que el Señor infunde en nuestras almas no puede estar escondido, tiene que salir fuera de nosotros para que se difunda y se propague como se propaga el fuego.Nuestro mundo actual necesita el testimonio de nuestro cristianismo, de nuestro obrar de acuerdo con el querer de Dios. También el Papa nos advierte intensamente sobre el relativismo en que vive nuestra sociedad, tenemos que prepararnos en algún monmento de nuestro día y mirar nos interiormente y saber discernir entre el bien y el mal; que no todo vale, no vivir siempre satisfaciendo nuestros deseos y placeres humanos y no saber sacrificarnos cuando sea necesario para el bien común; vivir la fraternidad procurando la paz en nuestros corazones y evitar tanta violencia que desgraciadamente hoy está tan extendida en nuestro mundo.

En una palabra, a lo que tenemos que aspirar es llegar al conocimiento de la verdad

Todas estas cosas y alguna más nos está pidiendo el Papa y lo hace insistentemente.

Procuremos complacerle y ayudarle en esa gran carga que el Señor ha puesto sobre sus hombros. Él nos lo pide y espera de sus fieles hijos una generosa respuesta, teniendo en cuenta que el bien que le hagamos a él nos lo estamos haciendo a nosotros mismos, pues nuestro deseo como buenos católicos, es que la espiritualidad de la Iglesia se manifieste y se viva en todos los ambientes. Que sea siepre el amor el que acompañe nuestro corazones, ese amor que siempre procede de la infinita bondad y misericordia de Dios.

Dolores Arana

La ausente


Carta de despedida a mis queridos compañeros de la Adoración Nocturna.

Este escrito mío que hoy envío para englosar los que leemos todos los meses en el Boletín de la Adoración Nocturna, lo hago con el fin de comunicar mis sentimientos, pero el verdadero sentido de él es para dirigirme a vosotros queridos adoradores y amigos de esta tan amada Adoración Nocturna.

Os recuerdo a todos con un gran cariño por todo lo que recibí con el testimonio de vuestra entrega y generosidad en la alabanza y adoración a nuestro Señor Sacramentado.

Te recuerdo a ti, José Luis, gran presidente, único, porque para llevar dicha presidencia no hubo otro mejor y eso se demostró en las varias votaciones que tuvimos que hacen durar tu mandato.

Recuerdo a nuestro querido D. Emilio que estuvo todas las noches dirigiendo nuestros rezos acompañándonos siempre con su sonrisa peculiar, a pesar de haber tenido el día lleno de trabajo, y como es natural con su correspondiente cansancio. En una palabra os recuerdo a todos y a todos os quiero.

Tengo muy presente y lo tendré toda mi vida la primera noche de mi adoración. La emoción y e entusiasmo me embargaban, no podía comprender que a mí, criatura insignificante, me hubiese elegido el Señor para acompañarle en la intimidad de su presencia y en esas noches que, al no ser por la Adoración Nocturna, se hubiese encontrado solo.

Aquella noche, también conocí a otros queridos adoradores, todos ellos con bastante edad y vi en ellos el testimonio de una vida de entrega y generosidad de varios años y su testimonio me ayudó a querer seguir su ejemplo y poder continuar durante muchos años la misión que ellos habían empezado. Muchos de ellos ya han encontrado la adoración perpetua, la que no termina aunque llegue el día pues ya no se separaran nunca del Señor, al que adoraron en la tierra y le verán tal como es, no con los ojos de a fe como le veían en la Tierra.

No he podido cumplir mi deseo de permanecer junto al Señor en su sagrario más tiempo de mi vida, pues mis pasos no son los pasos del Señor, lo que si se es que si el Señor lo ha permitido así es porque más me conviene, pues para todos los hijos de Dios, todo lo que nos manda es para nuestro bien.

Me fui una noche y no volví más, me marché en el silencio sin tener valor de despedirme de vosotros uno a uno, pues mi dolor hubiese sido grande y quise evitarlo y evitarme ese momento de tristeza en que dejaba por voluntad de Dios algo tan grande y que me había dado tanta alegría como era acompañar a mi Jesús querido.

A partir de entonces, el Señor, Él sabrá por qué me ha privado de lo que era el centro de mi vida, la Santa Misa, le doy gracias con toda mi alma por tantos años como pude hacerlo, por poder recibir todos los días a Jesús en la Sagrada Comunión.

Cuando oigo la misa por la televisión y llega el momento de la comunión, son mis comuniones espirituales las que dirijo al Señor pero ellas no colman ese deseo tan enorme de recibirle en mi corazón.

Le agradezco a mi Jesús con toda mi alma, ese sacerdote que cada semana me le trae, que viene a mi casa como fue a la casa de Zaqueo.

Yo también como Jesús tengo actualmente muchos momento de soledad y en ellas recuerdo a los Sagrarios abandonados y entonces pongo mi soledad junto a la suya para que se encuentren aunque sea por unos momentos, un poco más acompañado.

Y ahora, a vosotros os digo, adelante, que aumente el número de adoradores, estamos viviendo actualmente nosotros cierta agresividad, y digo nosotros porque todos somos Iglesia y es la Iglesia la perseguida, por eso necesitamos la ayuda del Señor y eso se ha de conseguir estando siempre muy cerca de Él y vosotros lo estáis en esas noches en que le adoráis y le tenéis tan cerca.

Pidamos luz a la Santísima Virgen para ver lo que hay que aceptar y detectar con firmeza y para aquellos que quieren destruir lo más Sagrado, digamos perdónales Señor porque no saben lo que hacen.

Dolores Arana Gudiel

lunes, 11 de agosto de 2008

Qué tengo yo...?

Compararme en nada con la grandeza de Dios. Revista mensual de la Adoración Nocturna Española septiembre de 1993.


Si conocieras el don de Dios

Lectura evangélica que me entusiasma porque me hace reconocer el conocimiento del don de Dios. Publicado en la revista mensual de la Adoración Nocturna Española.


El Papa en defensa de la familia


Raíces cristianas

Porque a veces siento nostalgia de los valores espirituales que se nos van.

Sobre la subvención a la Iglesia Católica

El Papa y la dignificación de la Misa

En agradecimiento a las declaraciones que hizo el Papa Benedicto XVI el 8 de julio que devolvían la dignidad que se merecen la Santa Misa y la Eucaristía.


Los valores de la Iglesia

Me vi obligada a escribir esta carta por el amor que siento hacia la Iglesia Católica, por considerarme hija suya y ver los valores espirituales que se están perdiendo.

Las verdades de la Iglesia

Tras la publicación del libro "Las mentiras de la Iglesia" escribí esta carta a El Diario Montañés donde fue publicada el 28 de abril de 1997.

En defensa de mis creencias religiosas

Defensa de la figura de Jesucristo ante la mofa del Sr. Carod Rovira y el Sr. Pascual Maragall.

Los incendios de la caridad




Agradecimiento al Sr. D. Antonio Gatón

Pecado de escándalo

Mi protesta por la legalización del matrimonio homosexual.

Carta a Juan Pablo II ya en el Cielo

Pasado, Presente y Futuro


Agradecimiento a aquellos que trabajan de noche mientras los demás descansamos para que al dia siguiente no echemos en falta lo que habitualmente necesitamos.

Obediencia y fidelidad a Juan Pablo II

Juan Pablo gracias por la firma del documento infalible " La Iglesia no puede conferir a la mujer la Ordenación Sacerdotal ".

En defensa de su S. S. el Papa

Carta publicada en El Diario Montañés el 1 de octubre de 2006 para manifestar mi adhesión a su Santidad el Papa Benedicto XVI.


Señor director:

Quiero, con esta carta, que hoy dirijo a este periódico, unirme al Santo Padre en su dolor y pena, por los tristes acontecimientos, que están surgiendo en estos días, con motivo de una conferencia que pronunció en una Universidad del país alemán, el cual ha visitado en estos días.

Están surgiendo enormes protestas islámicas, por las palabras del Santo Padre, que han sido malinterpretadas. Esto me entristece enormemente, pues va en contra del mensaje que nos trajo Jesucristo cuando vino a la tierra; nos traía la paz a todos los hombres de buena voluntad, y fue lo que predicó, durante el tiempo que sembró su palabra. Es la paz en nuestros corazones, lo que predicó entonces y nos pide ahora. Si es triste, la reacción islámica, lo es mucho más, las voces que se oyen en contra del Santo Padre, en Occidente.

Venimos arrastrando, hace ya algún tiempo, un comportamiento ajeno al querer de Dios; se ha empobrecido el ideal cristiano; nos hemos despojado de esa jerarquía de valores, que nos hacen ser consecuentes con nuestra fe, y por la que indudablemente, tenemos que dar a la vida un sentido sobrenatural y que nuestra dignidad se centre en que somos hijos de Dios. Estamos obrando sin pensar, nos dejamos llevar por la comodidad, el individualismo, el goce y el placer, de lo que no queremos prescindir, aunque con ello tengamos que renunciar, e incluso, renegar de nuestra tradición y nuestras raíces cristianas.

Es triste tener que hacer todos estos comentarios, pero es la total realidad, y de todos estos conflictos que estamos viviendo actualmente, ya ha habido una persona que se ha llevado la mejor parte, la religiosa asesinada, misionera en Somalia. Llevaba 40 años sirviendo al Señor con su mayor entrega y generosidad, y en unos instantes, sin esperarlo, se ha encontrado en los brazos de Nuestro Señor y la ha dicho: "Ven bendita de mi Padre a poseer el Reino que tengo preparado".

También tenemos que lamentar la muerte de otra persona que la acompañaba.

¡Ojalá! pudiésemos oír todos los mortales, esas palabras de Jesús. Que ha oído la monja. En nuestras manos está y es lo que Dios Nuestro Señor está deseando, para todos nosotros.

Blasfemia contra la Iglesia Católica

Publicada el 22 de agosto de 2006 en El Diario Montañés en contra del acto celebrado en la U.I.M.P que blasfemaba contra la Iglesia Católica y la persona de Nuestro Señor Jesucristo.


Señor director:

En estos momentos en que me dirijo a ese periódico, que Ud. dignamente dirige, me encuentro con una gran pena, tanta es, que con mucha humildad, le digo, que me ha hecho llorar y he llorado, porque amo con toda mi alma a la Iglesia Católica.

¿Cuál ha sido el motivo? El motivo ha sido, un artículo publicado el día 11 de agosto, con la noticia de que en la prestigiosa U.I.M.P. se ha celebrado un acto, en el que se blasfema contra la Iglesia Católica y la persona de Nuestro Señor Jesucristo; algo que ha dado lugar a la protesta del Obispado, y lo que ha terminado de entristecerme aún más, es la postura que ha tomado dicha Universidad, alegando, que ella esta abierta a todas las orientaciones, incluso, por supuesto a las de carácter religioso.

Cierto es, que todos los temas cuando son nobles, se pueden tocar, pero una cosa es hablar y otra muy distinta es ofender, mentir, insultar y blasfemar contra una religión, en este caso contra la Iglesia Católica. Eso fue lo que pasó, en ese acto dirigido por Lucia Etxebarría y titulado, «Taller de escritura», celebrado aproximadamente hacia el día 9 - 10 de agosto.

Ante esta injusticia, tengo que escribir esta carta, pues mis creencias religiosas y mi amor a la Iglesia Católica, me obliga a ello. Tengo la enorme necesidad de protestar, y lo hago en la forma que ahora encuentro más oportuna, quiero, por encima de todo, dar testimonio público de ese tesoro que llevo dentro de mí, que es la Fe.

Parece increíble, que en la naturaleza humana, haya mentes tan retorcidas. Últimamente, tenemos que estar escuchando con mucha frecuencia, voces de mofa y mentira en lo acontecido en La Ultima Cena de Jesús con Los Apóstoles; precisamente en los momentos más sublimes de su Vida, cuando se entregó a todos sus hijos totalmente y nos amó hasta el extremo.

Ante tanta insistencia que hay actualmente de relatar este hecho, siempre lleno de mentiras e infamias, yo me hago una pregunta. ¿Es verdad, que estas personas no crean en la Verdad, o es que sienten odio hacia algo que quisieran borrar de la historia? Mi respuesta ante esto es que únicamente Jesús conoce y sabe lo que existe en el fondo de sus corazones, y pido para que El Señor les acoja en su infinita misericordia.

viernes, 8 de agosto de 2008

La verdad nos hará libres

En contestación a un artículo publicado en el Diario Montañés el día 31 de julio de 2008 "La Iglesia hoy en día se mueve con un comportamiento esquizofrénico" escrito por el teólogo D. José Tamayo. Esta carta se publicó en el mismo diario el 7 de agosto de 2008.


jueves, 7 de agosto de 2008

Bienvenidos a mi blog



He creado este blog con la intención de publicar a través de él una gran parte de cartas que en algún momento de mi vida escribí. Algunas de ellas han sido publicadas.

Con ellas, he tratado de dar testimonio de mi Fe en defensa de personas e instituciones.